Impulsando el crecimiento verde y la producción sostenible en Centroamérica

La región ya es una "despensa global" de alimentos, pero no será sostenible sin lograr medios de producción más resistentes y respetuosos con el medio ambiente.

The Nature Conservancy (TNC) anunció una nueva colaboración con la Oficina de Seguridad Alimentaria Mundial del Departamento de Estado de Estados Unidos para implementar la agricultura sostenible adaptada al clima (ASAC) y la seguridad alimentaria en América Central. Este proyecto fue otorgado a TNC por cuatro años y un total de $ 9.7 millones de dólares para permitir el crecimiento verde en América Central en Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El proyecto se implementará a través de alianzas locales que construirán políticas agrícolas sostenibles y adaptadas al clima e iniciativas de resiliencia al cambio climático para los países centroamericanos que son extremadamente vulnerables a los desastres naturales. De los 45 millones de personas que viven en la región, la mayoría de los trabajos son en actividades económicas como la agricultura, donde las comunidades dependen de las tierras y áreas naturales para sostener sus economías.

Por lo tanto, esta colaboración tiene como objetivo cambiar las políticas y prácticas de producción agrícola hacia procesos ASAC que producen más alimentos en menos tierras y conservan la biodiversidad en la región. Este anuncio se hizo en el último día de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad COP13 en Cancún, México, donde los países, los gobiernos, las empresas y la sociedad civil organizada se han comprometido con el crecimiento verde a través de diversos acuerdos.

"En una región que se ha vuelto propensa a los desastres naturales, como los huracanes y la sequía extrema, es vital un proyecto centrado en la agricultura terrestre y la pesca directamente con productores centroamericanos", dijo Ginya Truitt Nakata, Directora de Tierras para América Latina Región para The Nature Conservancy. "Este proyecto tiene como objetivo asegurar que las políticas y prácticas gubernamentales inteligentes para el clima sean totalmente factibles de implementar sobre el terreno, crear ingresos sostenibles y ofrecer los beneficios previstos para los pequeños agricultores, al tiempo que se minimiza la huella de carbono".

Con este apoyo, TNC espera coordinar con socios en los sectores público, privado y de la sociedad civil para lograr una agricultura sostenible y adaptada al clima. Esta alianza iniciará una plataforma que apoya prácticas ambientalmente sostenibles y colaborará con los principios de AgroLAC 2025.

Uno de los primeros proyectos que se desarrollará será ‘Pronósticos agroclimáticos y manejo específico por sitio (AEPS) para una agricultura sostenible y adaptada al clima’ en Honduras, con el apoyo del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y el Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS).

Con el fin de alimentar a los nueve mil millones de personas que habitarán el planeta en 2050, la producción mundial de alimentos debe aumentar en un 60 por ciento. La expansión agrícola, global y en América Latina, es uno de los principales impulsores de la deforestación y la degradación del hábitat, afectando la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas, así como la generación de emisiones de carbono que contribuyen al cambio climático global.

En América Latina - la mayor región exportadora de alimentos del mundo - existe una gran oportunidad de desempeñar un papel crítico para satisfacer la creciente demanda mundial de alimentos y medios de subsistencia. La región ya es una "despensa global", pero no será sostenible sin lograr medios de producción más resistentes y respetuosos con el medio ambiente. Lograr esto contribuirá al desarrollo sostenible de la región mejorando la nutrición, la seguridad alimentaria y también desarrollando oportunidades económicas resilientes al clima.