Anticipar el futuro ayuda a Centroamérica a priorizar inversiones climáticas

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Los países centroaméricanos toman en consideración el clima en la elaboración de sus planes y políticas, pero otros aspectos de la sociedad también pueden variar. Foto: Alfonso Ralda
Nov 7, 2019

por

Diego Arguedas Ortiz (Ojo al Clima)

Regiones

En Centroamérica anticipar el futuro permite priorizar las inversiones para la adaptación climática.

Las inversiones que los países centroamericanos harán en infraestructura, programas de políticas públicas y desarrollo de capacidades son cruciales para adaptarse al cambio climático, particularmente para los países que comparten el Corredor Seco, que ya es propenso a la sequía.

Estas decisiones de inversión se tomarán en los próximos años, pero darán forma a las próximas décadas. Por ejemplo, un sistema de riego de zonas áridas o un centro de venta al por mayor de vegetales para pequeños agricultores deben servir a toda una generación. Dados los escasos recursos monetarios de la región, es esencial que estas decisiones estén preparadas para el futuro y consideren todas las variables que puedan afectarlas, incluido el cambio climático y otros procesos sociales, ambientales y económicos. Un viaje en común, un proyecto que forma parte de la cartera del Programa de Investigación de CGIAR sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS) y dirigido por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), busca fortalecer este tipo de toma de decisiones con la creación de escenarios: múltiples historias del futuro contadas a través de palabras, números o imágenes.

Como escribimos en un blog anterior, los escenarios futuros se crean en talleres a través de un enfoque que "se sale de la camisa de fuerza actual". Exploran cómo una región o país podría desarrollarse en el futuro integrando el cambio climático junto a otros impulsores del cambio, como niveles de desarrollo socioeconómico y diferentes regímenes gubernamentales. Estos escenarios diferentes permiten a los responsables políticos explorar diversas vías futuras. Sin embargo, no es sólo un ejercicio teórico. Esta metodología es más útil cuando los escenarios realmente informan las decisiones y políticas que afectarán a las personas más vulnerables de la región.

Centrarse en un caso específico puede ayudar a comprender cómo funciona el proceso de la metodología de desarrollo de escenarios futuros. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) es una agencia que proporciona fondos para el desarrollo de zonas rurales y agrícolas. Actualmente utiliza una metodología rigurosa para definir sus prioridades de inversión. Primero, caracterizan las condiciones ambientales y climáticas de un país. Luego, con base en esta evaluación, elaboran una estrategia a nivel nacional que abarca de cinco a seis años y posteriormente diseñan programas específicos que satisfacen las necesidades de ese país.

Sin embargo, mediante el uso de escenarios futuros, crean una comprensión más profunda de la dinámica a largo plazo de un país. Estos escenarios futuros creados en colaboración, que van mucho más allá del horizonte temporal de cinco a seis años, permiten al FIDA anticipar y abordar sistemáticamente los desafíos a largo plazo. Juan Diego Ruiz, jefe de la oficina subregional del FIDA para México, América Central y el Caribe, explica: “Esta metodología, estos escenarios, son aportes importantes para las próximas estrategias nacionales de Guatemala y El Salvador. Se ajustan a nuestro enfoque participativo".

En resumen, los escenarios futuros imaginan cómo evolucionarán los procesos socioeconómicos en las próximas décadas y cómo interactuarán con el cambio climático y las inversiones que FIDA pretende hacer en el futuro cercano. De esta manera, el futuro se comprende y anticipa mejor, y las decisiones tomadas son más sólidas.

Nuestra investigación muestra que la mayoría de los planes y políticas en Centroamérica tienen en cuenta que el clima puede variar, pero solo unos pocos consideran que otros aspectos de la sociedad también pueden cambiar. Esto hace que los planes sean menos resistentes a los cambios en el entorno y que la toma de decisiones sea más reactiva que proactiva ”, dice Marieke Veeger, investigadora de escenarios y políticas de CCAFS, la Universidad de Utrecht y la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI). Veeger está colaborando con el proyecto global de investigación RE-IMAGINE, cuyo objetivo es comprender cómo la anticipación de futuros puede mejorar la gobernanza climática en las regiones más vulnerables al cambio climático.

Decisiones locales

Este mismo enfoque podría aplicarse en diferentes escalas de los sistemas estatales centroamericanos, pero debe comenzar desde arriba. Idealmente, al presentar estas metodologías a los líderes y ministros, quienes toman las grandes decisiones de planificación, explica Miguel Gallardo, especialista en cambio climático del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de El Salvador. Si bien el método de escenarios futuros no proporciona todas las respuestas, ayudará a mejorar la toma de decisiones. “Pone la brújula en la dirección correcta. Sin ella es difícil saber por dónde empezar", dice Gallardo.

Ciclo de proceso para la formulación de políticas guiadas por escenarios. Fuente: Veeger et. al 2019

Sin embargo, llegar a los encargados de tomar decisiones de alto nivel es un gran desafío, explica Ruiz (FIDA). Señala que el principal desafío es que la mayoría de la toma de decisiones se sitúa en un contexto político y mediático centrado en apagar incendios metafóricos, con recursos destinados a necesidades inmediatas. "Su largo plazo es esta tarde", dice sobre los abrumados tomadores de decisiones en la región. Estas presiones urgentes eclipsan lo que es importante en una región que necesita una planificación a largo plazo para configurar sus objetivos de desarrollo sostenible y sus compromisos para reducir las emisiones.

Una forma de mantener estos escenarios a largo plazo vinculados con el presente en constante cambio es realizar un seguimiento de los factores de cambio (los factores identificados por las partes interesadas como impulsores importantes o impedimentos para cambiar) a partir de los cuales surgen escenarios futuros, sugiere Raúl Cárcamo, coordinador de Proyecto de acción temprana para la protección de los medios de vida, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) El Salvador. "Si las variables son monitoreadas y rastreadas a lo largo del tiempo, se puede ver hacia dónde tienden las variables propuestas en los escenarios", dice Cárcamo, quien espera que esto ayude a identificar el surgimiento y la evolución de estos futuros.

Por ejemplo, en un escenario donde la importación y el consumo de alimentos procesados han aumentado, un gobierno podría alentar el consumo de productos nacionales frescos y monitorear los patrones de alimentación de las personas, la venta de ciertos cultivos nacionales y la venta de comida chatarra, todo por adelantado. Esto podría garantizar una toma de decisiones más basada en la evidencia.

Es por eso que los escenarios futuros son relevantes para los tomadores de decisiones en 2019 o 2020. “Cuando comienzas a generar información para los escenarios, también estás considerando indirectamente el presente”, enfatiza Cárcamo.

Más información: 


El proyecto Un Viaje en Común es financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). Este proyecto tiene como objetivo desarrollar capacidades para la Agricultura Sostenible Adaptada al Clima (ASAC) en Centroamérica con el fin de fortalecer las políticas y la toma de decisiones para la adaptación al cambio climático y las acciones de mitigación.